Traslado a Puerto Vallarta

Si se va de vacaciones y elige un lugar para quedarse, preste atención a Puerto Vallarta. Desde el sur, la ciudad está rodeada por las montañas de la Sierra Madre, y la costa está bañada por el Océano Pacífico. Aquí siempre es cálido y soleado. Una variedad de playas permite a los viajeros elegir cómo relajarse: activamente, conquistando las olas o en silencio, tomando el sol al sol.

¿Cómo llegar a Puerto Vallarta? A 10 kilómetros del centro de la ciudad se encuentra el aeropuerto Licensiado Gustavo Díaz Ordaz, que atiende vuelos nacionales e internacionales. Desde aquí salen autobuses y autobuses diarios. Si llega temprano por la mañana o por la noche, reserve su traslado a Puerto Vallarta a través del servicio GetTransfer.com.

El resort mexicano está ubicado en la Bahía de Banderas. La ciudad ha conservado las características de la arquitectura colonial del siglo XIX: antiguas casas con techos de tejas conviven armoniosamente con hoteles y bungalows.

La Manzanilla y Destiladeras son playas populares en el norte de Puerto Vallarta. Hay tumbonas, sombrillas y hay cafeterías y restaurantes a 5 minutos a pie. A 5 kilómetros de la ciudad se encuentra Los Muertos, la playa pública más grande.

Cada año, más de cien mil viajeros de todo el mundo vienen aquí. En Puerto Vallarta existen todas las condiciones para un descanso rico y confortable. Puede nadar en el océano cálido o tomar el sol bajo el sol en la playa, pescar en el mar o bucear.

El complejo tiene muchos atractivos naturales. Puede organizar una excursión en barco y encontrarse en un túnel entre altos acantilados o admirar una bandada de delfines.

Alquile un auto con conductor en Puerto Vallarta para visitar las minas de plata de San Sebastián o hacer un safari en la Sierra Madre.

El autobús es la principal forma de transporte público que conecta Puerto Vallarta con los alrededores. Las rutas con la designación Centro llevan al centro, y Tunel va al casco antiguo, cuyo vuelo pasa a través de la selva tropical.

Viajar brinda la oportunidad de ver lugares interesantes y echar un vistazo fresco a cosas familiares. Permítase explorar el mundo más a menudo.